domingo, 20 de marzo de 2016

Reto Solidario GR-261

 
Hay un dicho que dice "nunca llueve al gusto de todos" y cierto es. Y es que ayer sábado día 19 de marzo, cuando nos levantamos estaba lloviendo, había llovido durante la noche y siguió lloviendo durante casi todo el día. Y os preguntaréis "¿qué tiene de especial que lloviera ayer?". Pues sencillamente, ayer era el gran día del Reto Solidario GR-261.
 
Este reto consistía en recorrer los 91 kms que unen Mequinenza con Chalamera, pasando por las localidades de Torrente, Fraga, Velilla, Ballobar y Ontiñena, a través del sendero de gran recorrido GR-261 y que cuenta en su totalidad con 4910 metros de desnivel acumulado.
 
El reto pretendía recaudar fondos para el cáncer infantil, pudiéndose adquirir cada metro de desnivel a 1€. Hasta el momento se han recaudado 3.100€, faltando por contabilizar lo recaudado durante el día de ayer. Pero todavía podrán hacerse donaciones durante unos días más, en la página del evento, http://www.gr261.info/ o también en la web del C.A. Fraga-B.C. Durante las casi 15 horas que duró el reto, este podía seguirse en directo a través de su página y de la del club de atletismo.
 
 
La AECC del Bajo Cinca, tenía puesta en cada localidad una mesa con una urna para todo aquel que desease colaborar con la causa.
 
Cuatro han sido los principales protagonistas que han llevado a cabo el reto en sus 91 kms íntegramente, Jordi Puch, Enrique Badia, Raúl Batista y Guillem San Martín Guiral.
 
A las 8,30 h. llegamos a Mequinenza,  Jose y yo. Había llovido y seguía lloviendo. Frente al Club Capri estaba colocado el arco de salida. Por culpa de la lluvia, se suspendieron muchos grupos de acompañamiento que pensaban realizar todo o parte del recorrido, como por ejemplo, miembros del C.C. Zaidín que se habían desplazado hasta Mequinenza, o como el C.C. Fraga, que tampoco pudo acompañarlos. También la Asociación Cultural Branquil de Zaidín suspendió la caminata del último tramo.
 
En el pabellón de Mequinenza se congregaron unas 150 personas, entre familiares, amigos, organizadores y participantes. Se obsequió a los asistentes con chocolate caliente y coca. El reto empezó con un poco de retraso. La salida se dio exactamente, a las 9,25 h. Los cuatro valientes salieron de Mequinenza acompañados por más de 20 corredores y algunos niños de la localidad. Empezaba así el primer tramo, Mequinenza-Torrente, con una totalidad de 20 kms.
 
 En Torrente, allí esperando en la plaza del Ayuntamiento, estaban las chicas de la asociación contra el cáncer, familiares y amigos. A su llegada, repusieron fuerzas, cargaron botellines, descansaron un poco y siguieron camino. Algunos de los acompañantes pararon allí y otros siguieron un tramo más. También alguno se sumó al reto en ese momento. Empezó pues el segundo de los tramos, Torrente-Fraga, con 17 kms. por delante.
 
A su llegada a Fraga, el rato de descanso fue un poco mayor, ya que allí es donde realizaron el avituallamiento de la comida, con pasta y demás. Seguía lloviendo. A las 14,30 h. salían arropados con un nuevo grupo de acompañantes, para realizar el tercer de los tramos, Fraga-Velilla con 18 kms de recorrido.
 
Durante este trayecto el grupo se dividió, Jordi, Enrique y Raúl con los corredores que los acompañaban iban delante. Guillem se quedó un poco más rezagado. A pesar de haberse quedado solo, Guillem no quiso en ningún momento abandonar el reto. Estaba decidido a continuar.
 





Nueva etapa y cuarto de los tramos, Velilla-Ballobar. 12 kms. Acompañantes que paraban y corredores nuevos que se sumaban. Aquí se sumó Jose Manuel Segurado al grupo. Volvía a llover.
 
 
Cuando llegaron a Ballobar, estaba ya oscureciendo, más pronto todavía debido a lo oscuro del cielo. Y llovía con ganas. Como en cada etapa, gente que paraba y otros que se unían. Plátanos, fruta, barritas energéticas, tenían todo lo necesario para satisfacer sus necesidades para proseguir camino. Siguieron adelante.
 
 
Daba inicio la quinta de las etapas, Ballobar-Ontiñena. Ya casi era de noche. Jose decidió acompañarlos en este, su segundo tramo para él, 13 kms. más. Era el peor de los recorridos, muy embarrado, muy resbaladizo y con lagunas de agua, teniendo que hacer incluso hasta equilibrio para no caerse y sumémosle a todo esto que ya era noche cerrada y la lluvia no cesaba.
 
 
 
Guillem llegó a Ballobar ya de noche. Pero seguía decidido a continuar. No le importaba el ir solo. No le echaba para atrás el hecho de que ya era de noche y le quedaba uno de los peores tramos. Si había llegado hasta allí, llegaría a Chalamera, decía. Estaba completamente decidio. Llevaba consigo música, el teléfono y pilas de recambio para los frontales, por si acaso la cosa se complicaba. Después de reponer fuerzas a base de miel y plátano, siguió adelante, arropado por los ánimos y buenos deseos de todos los que le esperaban en cada mesa.
 
Y por fin llegó el primer grupo a Ontiñena, los kilómetros recorridos ya empezaban a hacer mella en ellos. Les quedaban 11 kms. por delante. Pero ¿qué era eso para todo lo que ya habían recorrido?? Así pues, descansaron y siguieron adelante, en esta ocasión ya sólo con un acompañante para la  6ª y última etapa, Ontiñena-Chalamera.
Jose, paró en esta etapa. Había recorrido dos tramos, 25 kms. en total. Estaba empapado y empezaba a tener frio. Había colaborado con el reto y acompañado a los protagonistas. Estaba satisfecho consigo mismo y orgulloso de los cuatro compañeros, Enrique, Jordi, Raúl y Guillem.
 
 En Ontiñena permanecimos, esperando a Guillem, nosotros, sus padres, las chicas del cáncer, el presidente del club, Toni Guiral, los voluntarios de protección civil y bomberos... nerviosos y preocupados, aunque sabíamos que estaba bien. Qué alegría cuando vimos una luz que asomaba por entre la cima de la montaña más cercana. Ya estaba casi en Ontiñena. En unos minutos estaba con nosotros. Cuando vio nuestras luces, parece ser que se animó e hizo el descenso un poco más rápido. Nosotros lo estábamos aplaudiendo y animando hasta que llegó a nuestro lado. Estaba bien de moral. Cansado. Pero negándose a desistir. Tenía ampollas en los pies pero eso no le iba a impedir el terminar el último tramo.


 A por la última etapa Ontiñena-Chalamera.
 
En la plaza de la iglesia de Chalamera, estaba colocado el arco de meta. Tras 13,15 h. desde su salida, cruzaban el arco los cabecillas del grupo, Jordi, Raúl y Enrique, y su único acompañante. Eran las 22,45 h. Reto conseguido.
 




Seguimos esperando, sabíamos que Guillem tardaría un poco a causa de las ampollas, pero allí seguíamos todos, esperando, pensando en cómo estaría. Una hora y poco más tarde, Guillem apareció, al principio de la cuesta, venía arropado de sus tres compañeros de reto, que fueron a recibirlo y lo acompañaron hasta cruzar el arco de meta.


 




Ahora sí. RETO CONSEGUIDO.
Aplausos, felicitaciones, abrazos, besos, fotos, emociones... un día largo para todos, pero más para nuestros cuatro chicos. ENHORABUENA. SOIS UNOS CAMPEONES.
 
El avituallamiento en los dos primeros puntos, lo hizo Jose con su coche, en la tercera y cuarta etapa, Eva Pirla, en la quinta etapa, Juan Carlos Longán (miembros los tres de la junta del C.A. Fraga-B.C.) y en la  última etapa, Toni Guiral, presidente del Club de Atletismo. Al frente de la página del evento y publicando a cada momento en Facebook la situación del reto, Nati ibarz (miembro también de la junta del club).
 
Yo tenía pensado hacer el tramo Fraga-Velilla, andando, pero al estar lloviendo opte sólo por hacer el reportaje fotográfico y apoyar moralmente a los participantes en el reto, siguiendo el mismo de población a población. Puedo dar fe de que ha sido un día muy emocionante y emotivo, vivido junto con todos los familiares y amigos.
 
Termino esta modesta crónica mandando un fuerte abrazo para los que han hecho posible que este reto se haya cumplido.
 



































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